Testimonios Voluntarios SVE

SVE en Pamukkale (Turquía) – testimonio de Marta

Entender Turquía a través de tazas de té

Fatmanur vuelve a servirme otra taza de té. Es la quinta que bebo desde que me he levantado esta mañana, y son muchas más de las que acostumbro a beber en España en un mes entero. La chica me ha invitado a su casa hoy que celebran el gün, el día del mes en que las mujeres de la familia se reúnen para comer, charlar y beber té. Comen, charlan y beben té, una y otra vez, desde media mañana hasta que anochece. Comen, charlan, beben té y también se ríen, critican y comparten confidencias que ellos, los hombres, no pueden escuchar.

Hace poco más de una semana que llegué a Turquía y es la tercera vez que alguien me invita a su casa a comer, charlar y beber té. Y yo lo gozo, disfruto de la posibilidad de entrar en la intimidad de un hogar para poder absorber, tanto como soy capaz, el alma turca. Siempre que viajo me obsesiono con descubrir cómo son las personas que viven en el sitio: sus aspiraciones, sus miedos, sus sueños, su rutina… Me interesa entender como es la colectividad, que se refleja en las acciones y los pensamientos individuales, ya que estoy segura que es la forma de comprender un lugar. Las visitas turísticas y los monumentos no deberían ser más que complementos del viaje. Por eso, ahora, después de beberme el quinto té del día, estoy tan contenta de tener la oportunidad de vivir, divertirme y sentir como viven, se divierten y sienten las mujeres de la familia de Fatmanur, en este caso.

“¿Quieres más fruta, palomitas, dulces, pastelitos? ¿Te apetece otro té?”, me ofrecen con gestos las mujeres de la casa, excepto Fatmanur, el resto no habla ni una palabra de inglés. Así, sin saber cómo, nos comunicamos con las manos. “En Turquía la gente puede trabajar sin cobrar, pero no sin té”, recuerdo que me contó un chico turco que conocí el primer día que llegué al país. “En todas las empresas hay un fogón con una tetera siempre llena”, me explicaba el chaval. Más tarde descubrí que el té es el elemento común de todos los turcos. Puedes ser partidario de los islamistas o los laicos; defensor o detractor de Erdoğan; pro kurdo o nacionalista; conservador o progresista, porque, seas como seas, beberás un mínimo de cinco tazas al día.

El té es el símbolo nacional que representa una de las características más destacadas de los turcos: la hospitalidad hacía el foráneo, una ley no escrita pero sagrada, que se materializa en tazas de té. Si además de ser extranjero, eres mujer, europea y joven, como es el caso, su interés por recibirte bien aún incrementa más; y no estoy segura de querer averiguar por qué. Así, cada día que paso en el país encuentro a alguien que, sin pedírselo, me guía por los principales atractivos turísticos, me invita a probar los platos tradicionales y se preocupa de que mi estancia sea lo más agradable posible. “A veces preferiría perderme sola por la ciudad, sin que nadie intente ayudarme”, dice Valeria, mi compañera de viaje italiana. Estoy de acuerdo con ella: para nosotras la individualidad y la privacidad tienen un peso más relevante. Tantas atenciones nos encantan y nos agobian a la vez.

Escogí venir a Turquía con el programa EVS (European Voluntary Service) porqué quería entender maneras de ver el mundo que se alejaran del ideal de la vieja Europa. Turquía fue una buena elección, ya que dentro del mismo país conviven miles de formas de vida. Hay muchas Turquias dentro de Turquía, se acostumbra a decir, y probablemente es verdad. El país está lleno de contradicciones y contrastes que puedes distinguir solo con cruzar los distintos barrios de Estambul: los pocos quilómetros que los separan parecen abismos por las diferencias culturales, económicas y sociales en que viven sus habitantes. “Tengo la sensación que en un solo día hemos pasado una mañana de compras en Marrakech, una tarde de rezos en Teherán y una noche de fiesta en Barcelona”, le comentaba a Valeria.

Turquía es una combinación de contradicciones que yo –quiero pensar que con las ansias típicas de una reportera- deseo descubrir, entender y contar. Pero la variedad y la inmensidad es tal que ha sido imposible acabármelo en solo dos meses que dura el programa de voluntariado. Me he impregnado del alma turca tanto como he sido capaz y todas las contradicciones que no he conseguido desvelar, entender ni contar son la excusa para volver otra vez.

  • Mañana es viernes y vamos juntas a rezar a la mezquita. ¿Quieres venir? – me pregunta la madre de Fatmanur a través del traductor de Google.
  • Por la noche haremos raki party [raki es una bebida alcohólica tradicional. Se parece al anís]. Me gustaría que vinieras – añade más flojito Fatmanur.
  • ¡Claro, estaré encantada de venir a todos lados!

 

Marta Valls Ribas

SVE en Pamukkale (Turquía) – testimonio de Gloria

Cuando me decidí a emprender la búsqueda de un EVS, no pensaba en Turquía como un posible destino, ni siquiera sabía que me podía ir allí. Al pensar en Turquía lo único que podía decir era Estambul, Ankara y Capadocia. Bueno, alguna otra cosa más: golpe de estado y ataques terroristas. No sabía nada pero sentía una increíble atracción por descubrir este país.

Dejando a un lado las continuas charlas de porque no debería ir a Turquía por su inestable situación, decidí adentrarme en esta aventura. Más que miedo sentía impaciencia y curiosidad, mucha curiosidad. Tenía dudas acerca de todo: ¿cómo será la comida?,  ¿cómo será la gente?, ¿podré ponerme esta falda?, ¿será caro?, ¿lograré mantener una conversación en inglés?, etc. A mis 23 años recién cumplidos nunca había viajado sola y, después de acabar la carrera y sentir ese vacío y esa incertidumbre de futuro, sabía que era el momento perfecto para hacerlo.

Nunca me hubiese imaginado que solo dos meses podían hacerte sentir como si hubieses vivido otra vida entera al conocer a tanta gente, tantos sitios y tantas cosas distintas. Mi compañera de aventura fue Andreea, una chica rumana que se convirtió en mi kanka (palabra muy utilizada en turco para denominar a un buen amigo), y nuestro destino Pamukkale Belediyesi (Ayuntamiento de Pamukkale). Juntas realizábamos cursos con niños y adolescentes provenientes de familias con desventajas económicas en el ayuntamiento y en un centro joven. Además, colaborábamos con un equipo de baloncesto en silla de ruedas. Como psicóloga, también estuve en un centro social del ayuntamiento conociendo su forma de trabajar allí.

A parte de nuestro “trabajo”, del que obtuvimos mucho, lo mejor para mí ha sido conocer una cultura asombrosa, una mezcla de lo occidental y lo oriental. Una cultura que me ha hecho sentir como nunca antes me había sentido al compartir tanto con gente nueva, única y distinta, pero a la vez con tus mismas inquietudes, miedos y preocupaciones de futuro. Un momento que nunca olvidaré fue un día con la madre y la tía de una amiga turca. Estuvimos comiendo en el suelo y riendo. Riendo muchísimo aún sin poder hablar con las mujeres ya que ellas no hablaban inglés y yo no hablaba turco. Bailamos canciones turcas y nos tiramos al suelo de la risa. Aún me veo a mi en el salón, riendo y bailando con dos mujeres que acababa de conocer, con sus pañuelos y sus faldas largas y esa sensación de satisfacción plena. Ojalá pudiéramos inmortalizar junto con las fotos todo lo que te ha hecho sentir ese momento.

Sin duda alguna, volvería a escoger Turquía como destino. Porque Turquía es mucho más que ataques terroristas… Es un vaso de té a todas horas, más abrazos que besos, tazas de café que revelan el futuro, son pies descalzos en casa y zapatos a la entrada, desayunos abundantes y platos de cuchara increíbles (sí, no solo en España comemos bien), viajes en autobuses maravillosos (te ofrecen bebidas y comida gratis, tienes wifi y hasta tele), es escuchar la llamada al rezo 5 veces al día y entender una religión distinta, paisajes increíbles, sonrisas sinceras, es confianza, generosidad y cercanía, es… un país mágico.

Viajar no es solo llevar vuestro cuerpo a otra ciudad o país, es trasladar vuestra vida, vuestros amigos, vuestra familia, vuestras costumbres, vuestra historia… y permitir que se mezclen con las de los demás creando algo único. Conoced y adentraos en el nuevo destino hasta que sientas que este ha dejado una huella en ti, que tú serás siempre parte de ese lugar como ese lugar será siempre parte tuya.

Gloria

 

SVE en Chisinau, Moldavia (oct2015- jul2016) – Beatriz Planas Torrea

Mi experiencia moldava: el voluntariado del descubrimiento

Pero … ¿por qué Moldavia?, te preguntan muchas voces tanto españolas como autóctonas. He pasado nueve meses y medio como voluntaria en Chisinau, la capital de esta pequeña república situada entre Rumania y Ucrania y, a pesar de sufrir algunas incomodidades, recomiendo efusivamente este país para todo aquel al que le seduzca lo desconocido, complejo y retro. País dónde la vida se torna complicada para sus habitantes, pero en el que me he sentido muy bien acogida, al que estoy muy agradecida y del que retorno con una intención de seguir muy pendiente y preocupada por lo que allí ocurra en relación a su actual escenario político y social.

Llegue a Chisinau sin una idea preconcebida, pero sí con algunas indicaciones de que se trataba de un país atrasado en comparación con España y sobretodo en  relación con otras ciudades europeas muy sofisticadas y cosmopolitas por su filón turístico. Lejos de todo ello se encuentra Moldavia. Conocido por ser el país más pobre del continente europeo y con un turismo muy por debajo de la media europea, Moldavia alberga  grandes encantos para aquellos viajeros interesados en conocer algo más allá de las maravillas arquitectónicas anunciadas en las guías de viaje. Con una compleja población moldava entre la que existe una constante mezcla  con otras nacionalidades como la rumana, rusa, ucraniana, turca y, con dos idiomas instalados coexistiendo al mismo nivel como son el ruso y el rumano, Moldavia es un país lleno de contrastes y contradicciones fruto de un pasado reciente convulso.

Aunque desarrollé mi voluntariado en Chisinau, capital de Moldavia (lo digo otra vez porque poca gente lo ubica en el mapa, incluida yo antes de venir, y es una pena) también tuve la oportunidad de viajar, en rutiera (nombre rumano) o marshuska (en ruso), entiéndase como furgoneta habilitada a modo de minibús pero en más precario, por este pequeño país y descubrir el resto de regiones y zonas rurales dónde se multiplica la autenticidad de lo tradicional y el contraste.

Si mi experiencia ha sido tan positiva, sin duda es debido a que mi proyecto contribuyó a ello y toda su gente se volcó en mostrarnos (a las dos voluntarias que nos encontrábamos ahí) lo que hoy significa para mí la cultura moldava. El equipo de OWH Studio TV es con aquellos con los que me siento más agradecida y los verdaderos embajadores del espíritu moldavo. Mi experiencia como voluntaria ha sido muy enriquecedora en cuanto a que este proyecto me ha dado la oportunidad de: participar en un festival internacional de cine documental CRONOGRAF; conocer a gente relacionada con la creación audiovisual; compartir un precioso tour que arranca todos los veranos CRONOGRAF TOUR y que recorre el país por los cuatro costados para proyectar las películas de cine documental visionadas durante el festival, y por último;  por hacerme sentir parte integral de un equipo y de su proyecto, así como de esa gran familia profesional que son y de la que sentirse muy orgullosa por su dedicación, trabajo y esfuerzo.

Solo añadir, que Moldavia es un país que te permite viajar eIMG_20160512_104518n el tiempo y, en cierta forma,  recuperar ese espíritu y trato familiar más humanizado que se comienza a añorar en Occidente con celebraciones y encuentros festivos dónde reina la naturalidad, el festejo, la hospitalidad y la buena predisposición.

Y bueno, mención especial merecen el numeroso grupo de voluntarios de Moldavia. Todos juntos hemos descubierto Moldavia y hemos hecho frente a sus adversidades. Para ellos también va este agradecimiento: Por esos voluntarios coraje y con tanto “flow”.

Beatriz Planas.

SVE en Miras Moldova,Gaugazia – Moldavia ( ene/jun 2016) – Carlota Boyer

Los niños de Gaugazia van a una Parque Zoologico

SVE en Chisinau, Moldavia (07/09/2014 – 06/06/2015) David Julia Etxabe

Mi experiencia y mi trabajo

 

SVE en Xylokastro, Grecia. (Junio 2015-Diciembre 2015) Daniel Navarro Teja

Hace relativamente poco que finalicé mi SVE en Xylokastro, Grecia y aún mantengo los recuerdos frescos en mi memoria.

Quisiera empezar agradeciendo a AJS por darme la oportunidad de vivir esta experiencia, la cual llegó un día de mayo y prácticamente sin previo aviso. Nunca estaré lo suficientemente agradecido por ello.

Acerca de los seis meses que he vivido allí solo tengo palabras buenas y experiencias aún mejores.  La adaptación fue fácil dadas las similitudes entre Grecia y España. El proyecto consistía en trabajar con niños de entre 5 y 12 años haciendo diversos talleres de teatro, música y manualidades en general, junto a las tres profesoras que trabajaban en el centro. Del proyecto en sí solo tengo palabras buenas. Además tanto yo como los otros voluntarios aprovechábamos el tiempo libre para echar una mano en cualquier actividad que requería nuestra ayuda.

Durante mi estancia he podido conocer a bastante gente de otros países ya que cada mes llegaban voluntarios nuevos, además de vivir en una casa con otros diez voluntarios más (Polonia, Alemania, Turquía, etc). Pero si tengo que quedarme con alguien es con la gente del pequeño pueblo. Maravillosa. He podido viajar y ver una parte de Grecia, precioso país que ante las adversidades se muestra más solidario y fuerte que ningún otro. La organización ha estado correcta ocupándose de que tanto yo como los otros tuviésemos una agradable estancia y no careciésemos de nada.

Para finalizar animar a todo el que esté pensando en hacer un SVE. Yo lo he hecho con 29 años y guardaré la experiencia, la gente, los momentos buenos y los no tan buenos, y sobre todo a la gente que he conocido. Siempre estaréis en mi corazón.

SVE en Chisinau, Moldavia – Ruben Pulido Rodriguez 2014 – 2015

Impresiones de Chisinau o de cómo llegué hasta aquíruben 1 ruben 2 ruben 3

Moldavia siempre ha estado asociado a aspectos negativos; por eso antes de llegar y por el desconocimiento de la mera existencia del país, la sensación que tenía era de miedo y agitación ante lo desconocido. Desde que me  baje del avión el día 17 de julio a las 17:30 h. nunca más he vuelto a experimentar esa sensación.

Cada día descubrí nuevos colores cada día, nuevas formas de vida, nuevas formas de ser útil, un nuevo idioma, nuevas caras y sobretodo un nuevo país y una nueva cultura.

Al llegar en verano he tenido la oportunidad de disfrutar de todos los festivales, eventos y fiestas en Stefan cel Mare; si tengo que elegir alguna experiencia me quedaría con el Festival de Gustar con mi amigo Manuel, que vino desde Arad a visitarme. Tres días acampados en Orhei Vechi con buena música, buena comida y en buena compañía.

Mi rincón preferido en la ciudad es el Parque de Valea Trandafirilor, en el centro de la ciudad pero un lugar para relajarse.

SVE en Lodz, Polonia

¡Hola! Soy María Lozano, una chica de Valladolid que gracias a Asociación Jóvenes Solidarios ha podido realizar un SVE de corto plazo en Lodz, Polonia. Han sido sólo dos meses pero la experiencia ha sido muy intensa.  He conocido a muchísima gente y compartido una experiencia que siempre recordaré.

El proyecto en el que he estado trabajando se llama Foreign Friendly Society. Consistía en llevar a cabo una serie de ideas para impulsar la visibilidad de Lodz como una ciudad “Foreign Friendly”, así como descubrir cuáles son los sitios favoritos y las actividades que pueden ser especialmente atractivas para los extranjeros que viven allí.

He trabajado y convivido con otros nueve voluntarios, cada uno de un país diferente y con una lengua diferente, por lo que la comunicación entre nosotros ha sido clave en el proyecto. A veces ha sido complicado ponerse de acuerdo y trabajar en equipo, pero creo que todos hemos aprendido cosas de esta experiencia y nos ha servido para saber ser más tolerantes y saber sacar partido de la diversidad.

Si preguntas a casi cualquier polaco qué opina de Lodz te dirá que es una ciudad industrial con poco atractivo turístico. Sin embargo, lo que yo encontré es una ciudad que está cambiando gracias a multitud de iniciativas culturales y artísticas y con muchas cosas interesantes por descubrir. Sus mayores atractivos son la arquitectura industrial y el arte urbano: antiguas fábricas convertidas en espacios de coworking y sitios de ocio y un sinfín de graffitis en sus calles hacen de ella una ciudad diferente.

Como motor de esas iniciativas pudimos conocer a muchos voluntarios, que cada semana organizan y promueven actividades como intercambios de idiomas, noches de películas, mercadillo de truque, teatro, etc. Allí me he sentido parte de una comunidad multicultural donde todos aportan ideas y puntos de vista para mejorar la ciudad. Para conocer las opiniones de la gran cantidad de extranjeros  que viven en Lodz realizamos una serie de encuestas entre estudiantes Erasmus, trabajadores extranjeros y voluntarios que nos aportaron información interesante para dar como resultado una página web sobre el proyecto:

http://foreignfriendlylodz.weebly.com/

Cada uno de los diez voluntarios involucrados en este proyecto hemos aportado nuestros conocimientos y habilidades para hacer diferentes cosas. Yo he realizado el logotipo y trabajado en la imagen gráfica además de ayudar a mis compañeros en lo que he podido para organizar varios eventos, grabar un vídeo o redactar el contenido de la página web.

Además de conocer Lodz he tenido tiempo de viajar un poquito por Polonia y conocer otras ciudades. Aún me he quedado con ganas de descubrir más lugares y vivir un poco más en este país.

Se me han hecho muy cortos los dos meses y a los que estéis pensando en hacer un SVE os recomiendo totalmente que lo hagáis. El de corto plazo se pasa volando pero es una buena oportunidad para probar el voluntariado y además después aún se puede realizar uno largo. Buscad un proyecto que os resulte interesante y por el que os sintáis motivados y no tengáis miedo ninguno porque lo mejor para crecer es atreverse a hacer cosas nuevas y conocer otras formas de pensar y de vivir. Yo me quedo con muchos lugares, momentos y sobre todo personas que siempre guardarán un rincón especial en mi memoria.  Ahora tengo una familia desperdigada por el mundo y muchos más sitios que visitar.

Video: https://www.youtube.com/watch?v=s9OlkE25QZM
graffiti1 Cracovia1 fototronco freehugs

Testimonia Valuntariado en Moldova

Carlos Huttner 2013 – 2014

Hola! Soy Carlos Huttner , hice mi SVE en Moldova, durante el pasado año, estuve 12 meses. Mi experiencia allí, no puedo decir que alla sido 100% perfecta pero si que he aprendido mucho con ella, he vivido buenos y malos momentos, he conocido mucha gente de diferentes países y culturas y de la experiencia he sacado algunos buenos amigos con los que después de mi estancia en Moldova aun sigo en contacto y nos vemos .

En lo referente a Moldova como país, es un país bastante diferente al resto de países de Europa,  esta bastante atrasado en temas de conexiones y  comunicaciones de transporte ,  en adaptación  y desarrollo hacia los discapacitados. Tiene aun una gran influencia de la unión soviética y ello queda demostrado en la forma de ser de la gente ( suele ser bastante distante y fría)  y en la fuerte influencia de la religión.  A nivel de clima es muy frio en invierno y caluroso en verano, pese a la primera impresión que os podeís llevar al llegar es bastante seguro incluso de noche.

¿Que podemos decir acerca del SVE y de mi proyecto? De mi proyecto no tengo ninguna queja trabaje en un centro juvenil, por la mañana trabajábamos con chicos discapacitados de todos tipo de discapacidades, por la tarde el centro estaba más enfocado a niños y gente joven que al finalizar su día de estudio pasaban por el centro para pasar el tiempo  libre de la tarde. Cada semana se hace un programa de actividades el cual depende en gran medida de los jóvenes que acudan y del clima. Mis compañeros de trabajo me trataron como uno más desde el primer momento en el que entre en el centro tanto yo como el resto de voluntarios nos sentimos muy queridos, apreciados y valorados por los compañeros del centro así como por los chicos con los que trabajamos.

En referencia al SVE y su sistema me dejo mucho que desear sobretodo ADVIT el organismo coordinador de allí. Nada más llegar ya empezaron los problemas sobre todo porque antes de llegar me dieron  unas condiciones de casa que al llegar luego no se cumplieron y tras muchas quejas y protestas (incluso amenace con marcharme ) cambiaron, así que un consejo es que antes de llegar os dejen claro como es vuestra futura casa y que en ningún momento se incumpla nada de lo que se os explique antes de marchar porque en mi caso llegue a una casa totalmente diferente de lo que me dijeron  sin agua caliente en pleno octubre y con una habitación donde no tenia donde dejar mi ropa y una cama hecha con cojines de sofá.  una cosa muy clara nunca tenéis que aceptar nada que no  veáis justo, porque en Advit  intentan aprovecharse al máximo de las personas débiles, yo tuve muchos enfrentamientos con ellos, pero al final siempre conseguí tener aquellas cosas que antes de mi marcha me enseñaron que me debían corresponder.

Para finalizar deciros, que no tengáis ninguna duda en hacer un SVE, es una buena experiencia que te enseña mucho más de lo que en principio piensas, no dudéis en escoger destinos poco llamativos en principio como puede ser Moldova porque son oportunidades únicas de conocer otras culturas y vivirlas, que seguramente en principio nunca se os ocurriría ir porque sí. Desde mi experiencia os animo a participar es una oportunidad muy buena que se ofrece además también puede servirte como tiempo para reflexionar acerca de tu futuro o para encontrar ideas de futuro.

EVS in Chisinau, Moldavia, Art – Labirynth

Noviembre 2013 – Septiembre 2014

Trabajaba en la asociación como otro miembro.

Las tareas principales que lo hice como voluntario en la asociación:

Fotos:http://etiennelopez.blogspot.com/2014/01/colaboracion.html

  • Colaboración con los proyectos  artísticos: Ayudo a hacer y apoyo un montón de pequeños proyectos artísticos (algunos objetos para decorar, esculturas, escenografía para un teatro de calle, … también para tocar música con ellos, como grupo de música, en algunos eventos y algunas actuaciones de calle)
  • Colaboración con las tareas diarias: Son muy variadas, como limpiar, mover y ordenar multitud de cosas, cortar leña, ayudar en la cocina, … y, por supuesto, ayuda con las diferentes actividades diarias que hay!).
  • Colaboración en tareas de construcción: Fabricar y reparar algunos muebles; preparar el espacio al aire libre para el verano, con un escenario para los concierto, un techado…; y por supuesto, el Festival de Verano de Art-Labyrinth, donde en alrededor de dos semanas, construimos toda la zona en un lugar perdido en la naturaleza, (escenarios, cocina, aseos, algunos puentes, ducha, …)
  • Colaboración con la promoción de las actividades: Mi contribución era hacer un calendario mensual con todas las actividades, y promover las actividades por e-mail, aparte de hacer algunos carteles y de vez en cuando ir a pegarlos.
  • Colaboración con la organización de las actividades de los voluntarios: durante mis dos últimos meses he ayudando a coordinar voluntarios EVS short-term, en todo el proceso, (tanto a elegirlos, en la integración, como organizando su trabajo, …) también en el festival de verano que propone en mi asociación, (es de un mes de trabajo para preparar, realizar, y después de desmontar y limpiar) mi tarea era coordinar el grupo de voluntarios, en los que necesitaba para coordinar alrededor del 12 voluntarios nuevos para el festival que ayudaron y hicieron actividades muy variadas haciendo posible el festival)

Mi proyecto personal, dentro de la asociación:

  • Filmclub.
  • .Ciclos de cine de arte-culturales (todos los jueves)
  • .Ciclos de películas documentales (todos los martes)
  • Con cada película, les traigo un poco de bizcocho hecho en casa y té gratis, y después de la película, coloquio (en inglés).
  • Clases de español (todos los miércoles) también gratis, para un grupo muy variado siempre acompañado de té y galletitas!

FESTIVAL DE VERANO ART-LABYRINTH (20-22 Junio)
El festival de verano es, sin duda el mayor evento anual que proponen. Un Etno-festival que congrega entorno al millar de personas. Ofreciendo un encuentro alternativo, dónde se prohiben el consumo de todo tipo de drogas, incluyendo el consumo de alcohol. A parte de los conciertos, se propone principalmente:
-Workshop variados.
-Conciertos (5 escenários: principal, tambores, artístico, electrónica/experimental y micro-libre.
-Cocina Vegetariana
-Performans, teatro, espectáculos varios.
El festival se ubicaba en la naturaleza en pleno parque natural, dónde un grupo de Art-lab. acampamos durante más de tres semanas para preparar el festival.
Y tras el festival dejarlo todo mejor de lo que estaba! recogiendo concienzudamente todo tipo de basuras, y desmontando todo lo montado.

Sobre mis expectativas

El proyecto cubrió mis expectativas, que era principalmente:

  • Trabajar en una asociación social o cultural.
  • Conocer otra cultura, vivir en otro país.
  • Viajar en diferentes países.

Tal vez lo único que no hice es conseguir una nivel básico en el idioma local (ruso o rumano), pero por otro lado he mejorado mi nivel de Inglés.

En general mi experiencia en mi orgnización de acogida ha sido es muy buena, por supuesto, no perfecta, pero en realidad era más positiva que negativa. Acerca de la tarea que había algunas son más interesantes que otras, pero entiendo que es importante cooperar en todos ellas. Mi supervisor siempre me pregunta acerca de la tareas, y si estaba de acuerdo en hacerlas: nunca me obligaron a hacer nada que no me gusta, y siempre están preocupados por mi integración. Traigo una experiencia muy agradable!

EXPERIENCIA

  • He aprendido a trabajar en grupo, algo que no siempre es fácil. Aprendí a organizar un grupo de voluntarios (y me gusta), y un montón de cosas más que traigo.
  • Como una larga experiencia internacional, he aprendido (y disfrutando) enormemente de la cultura y la historia de este país y de esta zona.
  • También he mejorado mi Inglés. jeje
  • Acerca de habilidades que pueden ser útiles para encontrar un trabajo, esta experiencia me ha dado la posibilidad de tratar de encontrar un trabajo en otros países europeos (porque no me veo en un futuro cercano que puede ser posible encontrar un trabajo en España). Principalmente por mí mismo, porque me he quitado el miedo a vivir en otro pais, en otro idioma, …
  • Y lo mejor no es sobre el futuro, es sobre el pasado: estoy feliz porque sé que no he perdido un año de mi vida, y esta experiencia ha sido muy útil tanto como experiencia laboral, por supuesto, como experiencia personal.
  • Así que sí, recomiendo EVS a los demás, porque para mi ha sido muy positiva.

Pero sé que las experiencias del SVE depende de un buen número de circunstancias. Para el participante es importante primero saber qué buscar, y en segundo lugar debe ser muy abierto a adaptarte a lo que finalmente te encuentras. Y de todos modos puede ser que sea mejor o peor por suerte, (dependiendo de cómo sea el trabajo en las asociaciones, cómo sea el proyecto, cómo sea el alojamiento, la convivencia y la integración en el país, etc …)

CONCLUSIÓN

Cómo conclusión me gustaría compartir una reflexión:

Para mi es curioso, que el mismo sistema Europeo que abre este tipo de programas, que ofrecen una experiencia social de cooperación internacional, sobre la base de unos valores envidiables; es el mismo sistema que por su política económica destruye algunos países (como el nuestro), bloqueando el desarrollo económico natural a favor de políticas económicas super-destructivas que sólo benefician a las grandes empresas internacionales; además de obstaculizar el empleo juvenil, reduciendo las condiciones de trabajo, vendiendo los derechos de los trabajadores e hipotecando tanto a familias como a países. Camino que promueve la polarización social y los radicalismos, tanto como el desamparo político y social. Y es también el mismo sistema que apoya, justifica y promueve crímenes contra la humanidad, al igual que Israel hace. Dos caras radicalmente diferentes de la Unión Europa.

Sólo espero que este tipo de programas de intercambios juveniles (Juventud en Acciones, EVS, Erasmus,…) que conforman la “buena” cara de Europa, sean desinteresados: sólo propuestos para el desarrollo de los jóvenes ciudadanos europeos, sin tratar de redimir o justificar sus “sucias” políticas.

Y por supuesto, espero que la parte más interesada del programa para los países fuera de la UE, no sea una especie de extraña sombra de colonización, para promover la UE…  (por ejemplo, contra algunas potencias culturales-económicas alternativas como Rusia o los países árabes), como EEUU sí hace.

De todos modos, estoy muy agradecido por este programa, que me ha gustado mucho. Si hablo sólo sobre el programa EVS estoy muy contento, creo que es muy importante promover la experiencia intercultural internacional entre la juventud, esto ayuda a crecer como ser humano, y lucha contra la insociabilidad que hay en todos los países a través de algunos proyectos realmente muy interesantes.

Más información:

http://etiennelopez.blogspot.com/2014/01/colaboracion.html

http://www.art-labyrinth.org/ 

https://www.facebook.com/art.labyrinth 

https://www.facebook.com/ArtLabyrinthFestival?fref=ts

EVS in Chisinau, Moldavia

Mi Servicio de Voluntariado Europeo, se ha basado en un proceso continuo de adaptación y aprendizaje. Antes de empezar tenía unas expectativas y objetivos planteados, y cuando empecé mi trabajo en Chisinau  tuve que aprender a adaptarlos ¨sobre la marcha¨ para encajar con la realidad Moldava, algo que me dio la oportunidad de descubrir aspectos muy interesantes que nunca pensé en poder conocer. OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Ha sido un proceso de crecimiento profesional y personal y me he visto involucrada en muchos aspectos de la sociedad civil moldava que me han aportado muchos aspectos nuevos del concepto ïnterculturalidad¨.

Considero que ha sido una experiencia muy positiva durante la cual me he visto siempre apoyada tanto por mis compañeros, así como mis supervisores. La recomiendo sin duda a todos los jóvenes europeos!

Adelina Gómez Monteagudo

EVS en Călărași, Moldaviaiglesia

Casi dos semanas después de haber terminado mi EVS, haberme reencontrado con familiares, amigos y antiguos compañeros de trabajo me dispongo a hacer balance de lo que ha supuesto pasar un año en Moldavia.   DSCN3757

Mi voluntariado comenzó el 7 de septiembre de 2013. Recuerdo mi llegada cuando mi nivel Inglés es casi nulo, aun así me sorprendí a mí misma entendiendo y hablándolo, como los indios sí, pero hablándolo.

Recuerdo ese primer viaje en coche, iba solo mirando el camino que me iba a llevar al que sería mi pueblo, Călărași, y del que muy poco sabía. Recuerdo que en un momento pensé: estoy aquí en un coche, con gente que no conozco de nada y con la que casi no me puedo comunicar… sin embargo me sentía alegre y con ganas de descubrir el nuevo lugar que me iba a acoger durante un año de mi vida.
PROCESION

Mi proyecto era con niños con discapacidad, la verdad que muy agradecido ya que los niños son unos soles. De ellos me llevo su inocencia, su aceptación sin límites, su paciencia para entender mi nivel básico de rumano, sus abrazos llenos de inocencia y algún que otro arañazo y patada…

Los dos primeros meses fueron los más difíciles, compartía piso, dormitorio, proyecto y pueblo con mi compañera EVS, con la que tenía “algunos” problemas, sobre todo por la diferencia de edad. Pero sin duda ella ha sido parte del aprendizaje que he tenido este año por lo que agradezco haber compartido parte de este año con ella. DSCN3730 - копия

El tiempo fue pasando y en el on-arrival training por fin encontré nuevos amigos, la gran mayoría españoles, algo que ya necesitaba ya que pasé como tres meses sin poder hablar español, que me vino muy bien para aprender inglés y rumano, pero que por dentro necesitaba utilizar el refranero español y que alguien me entendiera.

Estos amigos ya fueron para todo el año, y aunque vivían todos en la capital de Moldavia, Chișinău, han sido grandes compañeros de viaje que han estado cerca de mí en mejores y peores momentos.

Tras un paréntesis en mi proyecto por problemas personales la vuelta fue genial. Tal y como me lo había planteado fue un “re-inicio”, como si lo anterior no contara.

Fueron los últimos 4 meses, mi compañera EVS se había ido ya porque su proyecto finalizaba antes que el mío.

En esos 4 meses hice las paces con mi piso, en el que vivía yo sola; con mi pueblo de acogida, al que redescubrí; mi proyecto, al que aprendí a querer; y con mis antiguos y nuevos amigos con los que compartí todo el tiempo que pude.

Sin duda la experiencia es maravillosa, algo que repetiría y recomendaría hacer a cualquiera que se lo esté planteando.

Testimonio de Laura Cuesta García.

SVE en Chisinau, Moldavia

(Roberto Lizardo, Rúben Pulido y Alfonso García)

 

Testimonio – RUMBO AL SUR

Testimonio de otro tipo de voluntariado: España Rumbo al Sur, con la participación de Kike Sánchez, nuestro joven miembro del grupo juvenil AJS

 España Rumbo Sur

 

Testimonio Voluntariado en Moldavia 2013

sergio

 

 

Testimonio SVE en Rumanía 2013 – Jorge Miguel

” La experience EVS muy bien. Me ha gustado mucho cómo está organizado como un proceso de educación no-formal (en la que no vas simplemente a ayudar, sino que también está concebido como un proceso para tu aprendizaje y desarrollo), la estructura de apoyo que tiene (con diferentes organizaciones de envío y acogida, otros voluntarios,…) y los trainings que hemos tenido (on-arrival y mid-term evaluation meeting, ambos muy útiles y bien preparados). Es sin duda un modelo de organización de voluntariado a seguir.

Trabajar con niños con discapacidad mental ha sido una experiencia interesante y de la que he aprendido mucho. En ocasiones resultaba complicado y los progresos son muy pequeños, por lo que puede ser un poco frustrante; pero ha sido una experiencia enriquecedora, de todas maneras. Hemos tenido bastante variedad de actividades, por lo que hemos aprendido diferentes cosas y no ha sido repetitivo. Durante un tiempo eché en falta tener más libertad a la hora de hacer nuestras propias actividades, pero muchas veces los profesores no estaban muy abiertos a ello o simplemente tenían otras actividades planeadas.

Mi relación con mis dos compañeras voluntarias de Armenia ha sido aceptable. Con una de ellas he tenido bastante buena relación, sobre todo con el paso del tiempo, con la otra me he ido distanciando un poco porque nuestras personalidades no encajaban demasiado bien y no me gustaba su actitud hacia el EVS (no tomándose demasiado en serio sus tareas). Me hubiera gustado que hubieran más voluntarios en la ciudad en la que estábamos. Lo que más eché en falta seguramente fueron las relaciones sociales. De todas maneras, gracias a los trainings y los contactos mutuos, teníamos como una red de voluntarios EVS por toda Rumanía que era muy útil especialmente en los viajes. Así conocí a Carlita, una chica de Arenas que se fue de EVS a Arad con tu organización.

He aprendido bastante sobre discapacidades mentales, cómo trabajar con niños con ellas; además de aprender mucho sobre Rumanía. He alcanzado un nivel satisfactorio de los objetivos que me fijé al empezar el voluntariado, así que quitando los pequeños problemas que te he comentado antes y que son normales; ha sido una muy buena experiencia. ¡¡Gracias por darme la oportunidad de vivir la!! 🙂 ”

¡Un abrazo!

Jorge

 

erasmus_logo

One thought on “Testimonios Voluntarios SVE

  1. Pingback: Marta Valls: l'experiència de viatjar a l'estranger amb el voluntariat europeu

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s